Aunque muchos no lo crean, científicamente se ha logrado demostrar que el insomnio a diferencia de ayudar a que la persona baje de peso, actúa en sentido contrario, siendo más bien de este un problema de somnolencia que sirve como consecuente para que la persona de manera eminente suba sus niveles de peso corporal, ocasionando en muchos de los casos un nivel de sobrepeso significativo.

De ahí que si eres de las personas que creían en dicha versión, estas en frente de una verdad que podría ayudar a mejor tus problemas de peso, siendo tu opción si tu objetivo es el de adelgazar, el conciliar el sueño, dormir de la manera más adecuada en los tiempos establecidos como oportunos para hacer del descanso un proceso de receso y de conciliación del cuerpo y la mente en un equilibrio corporal y emocional, de reposo en virtud de adquisición de las energías suficiente para el desarrollo de las actividades que realizas a diario.

En dichos términos ten siempre presente que el sobrepeso y la obesidad son temas de incumbencia directa con el sueño, en efecto de que la falta de descanso o uno inadecuado pueden promover conductas que inciden en el comportamiento alimentario de quien padece este fenómeno que se conoce con el nombre de insomnio, un comportamiento de la mente y del cuerpo que  obedece a diferentes aspectos, tales como: hábitos inadecuados de alimentación y de dormir, ansiedad, depresión, enfermedades crónicas, falta de actividad física, como producto de medicamentos, entre muchos otros.

Consecuencias del insomnio

El insomnio es un problema serio que requiere de un tratamiento oportuno para que sus efectos no desarrollen inconvenientes de salud que más tarde podrían convertirse en enfermedades trascendentales como la obesidad y el sobrepeso.

La falta de horas de sueño tiene consecuencias muy graves para quien sufre de dicho trastorno, tanto así que dormir mal o no logra dormir lo suficiente para que el cuerpo descanse adecuadamente podría convertirse en una tortura.

Entre otras consecuencias directas del insomnio se encuentran las siguientes:

  • Disminución de la capacidad de atención
  • Deterioro de determinadas funciones del cerebro
  • Posibilidad de desarrollo de cambios sensoriales
  • Afección de la memoria
  • Deterioro de la respuesta motora
  • Influencia sobre la mala toma de decisiones
  • Sobrepeso o en un grado más grave obesidad
  • Desarrollo de problemas cardiovasculares
  • Perdida de humor.
  • Estéticamente una imagen menos joven

 

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